4/12: Napoleón tenía fobia a las puertas abiertas

Aquí ya sé que nos vamos a meter en un berenjenal.

Está súper de moda hablar de fake news y de todas esas mandangas.

Como si fuera un invento de ayer mismo. Y es más antiguo que la rueda. Lo de confundir para obtener un beneficio.

De hecho, haciendo un alarde de honestidad, quién no lo ha hecho alguna vez. Yo también. No lo digo con orgullo, claro, pero es que es así.

Explicar las cosas a medias, dar a entender algo sin mojarme, o directamente mentir. Y cuanto mayor la burrada con más determinación y más insistencia hay que decirlo.

Muchos estudios explican que lo de ser deshonesto se hace gradualmente. Se empieza con pequeñas mentiras que van haciendo desaparecer los prejuicios de tu mente (o tu alma, o tu conciencia, o como lo quieras llamar).

Y así es como llegan las grandes mentiras… sin darte cuenta. Y es así como aceptamos votar a corruptos, porque en nuestra mente ya quedó normalizado.

No lo digo yo, hay estudios sobre esto. En BBC Future encontrarás algunos artículos que lo explican muy bien.

Pero hay una luz de esperanza. La “ilusión de verdad”, que consiste en repetir muchas veces algo para que lo acabemos creyendo, viene contrarrestada por nuestro pensamiento lógico.

Siempre que lo usemos.

Cierto que si tuviéramos que cuestionar toda la información que recibimos, aún estaríamos decidiendo si es verdad o no que Napoleón tenía fobia a las puertas abiertas.

Pero no quiero parecer banal con este tema.

Hay escalas a las que si esto se hace tiene repercusiones enormes, como en los medios de comunicación y en los temas que son sensibles para nuestro bienestar.

Obvio.

Así que habrá cosas para las que mejor no bajar la guardia, y hacerse preguntas:

¿Lo que me cuentan tiene sentido? ¿Entiendo bien de qué me están hablando?

¿Dan versiones diferentes del mismo hecho para contrastar hipótesis?

¿Citan de dónde sale la información para que pueda consultar la fuente?

¿Me hablan desde un punto de vista muy emocional, para crear mucho impacto?

Esto se puede aplicar a muchos contextos de nuestra vida, pero claro, de lo que te queremos hablar es de salud, de la relación Industria Farmacéutica y Sistema Sanitario. Sólo hay que darle al “play”:

PD1. Lo de Napoleón no me lo he inventado, pero no sé si es verdad o no. No me interesa.

PD2. Consejo que nadie me pide: toma apuntes, para que cuando veas la tele lo tengas a mano. Arriba.

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