PRIMUM NON NOCERE

El otro día llegó a mi ordenador la circular (aquí abajo) que la residencia para personas mayores Aiton- Etxe de Oiartzun (Guipúzcoa) había enviado a los familiares de sus residentes explicando los motivos por los que no se iba a administrar el fármaco BNT162b2 allí. La dirección del centro daba la oportunidad, al mismo tiempo, de que a las personas que lo solicitasen, se les pudiera administrar esta sustancia en el centro de salud pertinente. Es decir, respetando el principio de autonomía.

Esto me recordó que la objeción de conciencia es un derecho que tenemos también los enfermerxs. Se traduce en “la negativa a cumplir un cometido profesional exigido por las leyes o por algún reglamento o protocolo institucional, o impuesto por las autoridades legítimas, aduciendo para ello razones morales o de conciencia”[1]. Así pues, desde la plena libertad y con argumentos suficientes, como en la circular se muestra, se puede, si así se quiere, hacer uso de este derecho sin que ello conlleve la discriminación o perjuicio.

La mayoría de los periódicos en España han tratado de demonizar la decisión de la dirección de la residencia mediante un intento de críticas basadas en falacias articuladas con la nueva “neolengua” periodística. No buscan el conocimiento por la vía de los argumentos que es lo propio de quien apela a la inteligencia, sino que usan la fuerza del insulto en pos de causar algún perjuicio. ¿Serán conscientes de que las palabras que uno siembra, más tarde darán cardos que se han de recoger de forma obligatoria? Me imagino a esos “periodistas” en su primer día de clase en la Universidad, llenos de ilusión por contarle al mundo las noticias e iluminarles con “la verdad”. Observo una similitud con los enfermerxs: a los enfermerxs nos dan medicamentos, y a ellos les dan palabras; ambos elementos para ser inoculados.

Así que aprovecho este post para “matar dos pájaros de un tiro”. Por un lado, desde aquí quiero darles las gracias, como colega enfermera, a lxs compañerxs de Aiton-Etxe por SER UN EJEMPLO, para muchos sanitarios, de buen hacer. Por cuidar de nuestros mayores de forma implacable. Por respetar su salud y, ante la duda: “primum non nocere”, que para quien desconozca la locución, se traduce en: “primero no hacer daño”.

Y por otro, mostrar también mi agradecimiento a aquellas personas que de forma independiente ejercen el periodismo sin dejarse coaccionar ni manipular, que lo hacen desde el corazón, no por el arte de tener la razón, si no por el amor al conocimiento.

Barbara H.

Enfermera

 

[1] https://www.cgcom.es/sites/default/files/guia_etica_objecion_conciencia.pdf

Enlace a la noticia en euskera sobre el suceso y desde la que descragar en pdf la circular de Aiton-Etxe: https://independentea.eus/aiton-etxe-ebidentzia-ukaezinatan-oinarrituta-ez-dute-produktu-experimentala-txertatuko/

4 Comentarios

  1. NIEVES

    MIS FELICITACIONES POR EL ARTÍCULO, PERO PRINCIPALMENTE A ESAS PERSONAS INTEGRAS Y SENSIBLES HACÍA ESAS PERSONAS, DEMOSTRANDO QUE NO TODO EL MUNDO DE ESE GREMIO ES CÓMPLICE DE ESTA PLANDEMIA Y GENOCIDIO. UN ABRAZO MUY GRANDE.

  2. Iulen Lizaso Aldalur

    El comentario mío en realidad es un artículo enviado a la prensa con pocas posibilidades de que lo publiquen.
    Eskerrikasko Iulen

    “No somos antivacunas”

    Junto a “Libertad de vacunación sin coerción” y “Vacunación sí, pero con garantías médicas y protocolarias” fueron los lemas que prevalecieron en la concentración del martes 12 ante la Diputación de Gipuzkoa.

    A cada cual lo suyo. Así agradecer a los convocantes, organizadores y a la centena de asistentes, que al calor de las consignas supieron aunarlas en un coro reivindicativo. Muy en particular agradecer a Noticias de Gipuzkoa, por lo preciso, puntual, gráfico, escueto y suficientemente publicado en sus dos artículos del día siguiente.

    Cuando destaca: Los colectivos convocantes habían manifestado su más sentida repulsa «ante las presiones que vienen dándose en Gipuzkoa a favor de que también en centros de día y en hogares de personas mayores se vacune masivamente, sin tener las garantías necesarias ni cumplir la ley»…decir, que, la expresión de ese sentir, surgió a raíz de las presiones coercitivas ejercidas sobre la dirección del centro de día Aiton Etxe de Oiartzun, principalmente a través de la entrevista en prensa al director de la residencia de ancianos de Zorroaga y al exalcalde de Donostia perteneciente al grupo Bildu.

    Las críticas de ambos al legítimo y libre ejercicio de la objeción de conciencia por la directora del centro de día, desde el punto de vista humano, no se corresponde con su cualificación profesional. Desde el punto de vista profesional, no se corresponde con la promesa de ejercitarse en valores humanos cuando asumieron el “Juramento hipocrático”. Recordarles que su única labor es, atendernos de manera presencial, asesorarnos en los cuidados de la salud mas que en como llevar las enfermedades, y hoy, informarnos de nuestros derechos y posibles efectos adversos de la vacuna. Nunca obligarnos, porque según la Constitución la única autoridad que existe es la judicial y la policial, y el resto de “autoridades” no son mas que eufemismos coercitivos, en la misma línea de inducción psicológica, a cuando llaman a “inmunizar” en vez de a vacunar, cuando lo segundo es indudable y lo primero muy presuntuoso.

    Las mejoras higiénico-sanitarias domiciliaria y de saneamiento urbano (agua corriente en casa y conducción de fecales), logradas con la Segunda República, consiguió erradicar también el sarampión en un 99,9% y sin vacunas. Ese año murieron solo 19 personas; pero sorprendemente tras dos años vacunando masivamente, en 1983 y 1986 se dieron miles de rebrotes….Este párrafo leído al final de la concentración, confirmó a los asistentes, que, aún no siendo antivacunas ni negacionistas, ante la negativa por parte de la “Autoridad Sanitaria” a acudir a debates como el que se celebró en la Universidad de Eibar
    el escepticismo creciente en las tesis oficiales…pide que sigamos ahí.

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