Covid-19 y reparto de dinero

En el BOE del 17 de junio de 2020 se establece el reparto de la distribución del fondo Covid-19 en dos tramos I y II a las Comunidades Autónomas resultando que esa distribución y teniendo en cuenta el tramo II, éste se se realiza en base a:

  • El 45 % de su importe se distribuirá entre las comunidades autónomas de régimen común según los datos de población protegida equivalente por el Sistema Nacional de Salud, de 2020
  • El 25 % de su importe se distribuirá entre las comunidades autónomas de régimen común según el número de casos de COVID-19 notificados, de pacientes que hayan precisado ingreso en UCI a 31 de octubre de 2020
  • El 10 % de su importe se distribuirá entre las comunidades autónomas de régimen común según el número de pruebas realizadas mediante PCR, relacionadas con el diagnóstico y seguimiento del SARS-CoV-2, a 31 de octubre de 2020
  • El 20 % de su importe se distribuirá entre las comunidades autónomas de régimen común según el número de casos de COVID-19 notificados, de pacientes que hayan precisado hospitalización a 31 de octubre de 2020

Con estos datos se puede deducir que el reparto de este fondo, de forma curiosa, está directamente relacionado con un mayor número de hospitalizados, UCIs y de test de PCR.

Se supone que el reparto del primer tramo hasta el 30 de abril de 2020, el cual se hizo con criterios semejantes, en ese momento se podría entender por no haber estado preparados para afrontar la crisis vírica. Pero que en este momento, cuando ya se supone que hay una experiencia con el virus se estén aplicando los mismos criterios no tiene un mínimo sentido, ya que por una parte, no se premia a aquellas administraciones sanitarias que tengan controlada la epidemia y, por otra, se presta a la confusión y la difusión del miedo al tener como elemento de reparto el número de PCRs realizados, cuando en su mayor porcentaje los positivos son asintomáticos con lo que ello conlleva de recelo social.

Ahora se entiende ese celo tan grande en hacer test de PCR, cuando saben que en el momento actual la mayoría de los positivos no son atribuibles a personas que estén enfermas, pero que si supone un mayor ingreso en el reparto de los fondos.

Lo establecido en el decreto desde el punto de vista de la crisis vírica es un sinsentido, ya que se está utilizando una herramienta con incertidumbres, con un único fin crematístico y no sanitario.

Si se hubiese querido hacerlo con un criterio sanitario este segundo tramo debería haberse hecho bien con número de test serológicos y no de PCRs , es decir, personas sanas que ya lo han pasado o bien haber establecido un factor corrector en base a los positivos asintomáticos del total de test de PCR realizados.

Un Comentario

  1. Elena Arbalejo

    Todo por la pasta. Entristece pensar que sólo cuentas como Consumidor, o como parte de un dato para recibir fondos.¡ Ah no¡ …también les importamos cuando se avecinan las inútiles elecciones a cualquier cosa, que ya han demostrado durante 40 años, que no cambian nada, muy al contrario , si somos de los países que peores datos tiene en esta pandemia, es por la profunda corrupción existente, y la falta de respeto a los ciudadanos. Se gobierna de espaldas a las personas, la única preocupación de nuestros políticos es la de perpetuarse y seguir la pantomima. Todos pendientes de cuidar su trozo de pastel, lo mismo pasa con la justicia, y demás poderes, habrá gente honrada, pero dentro de un sistema corrompido, lo único honrado que se debería hacer es denunciarlo, pero ni la prensa se escucha, sólo dicen lo que les dicen, e incluso las denuncias que llegan a ser juzgadas son dulcificadas y asumidas por unos ciudadanos convertidos en una especie de masa no crítica, empeñada en sobrevivir aunque sea en calidad de exclusión o esclavitud.
    Y algunos quieren seguir penalizando, la eutanasia, aún cuando la opción es morirse de asco.

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